Salimos de Granada inmediatamente después de haber cumplido con el deber moral de votar en las elecciones europeas y municipales.

El viaje lo hicimos sin incidentes. Un primer tramo de dos horas con lo que avanzamos unos doscientos kilómetros, después sin prisa pero sin pausa.

El Hotel era el Playa de Guardamar, un hotel enorme del grupo Poseidón.

Un paseo por el entorno antes de que anochezca. El Hotel está separado de la playa por una pasarela que atraviesa un espacio protegido de dunas.

La playa es muy grande. Estamos más o menos en el centro. Ningún día pude llegar a ninguno de los extremos.

 

La cena la hicimos en el hotel. Saber cómo es el Buffet es imprescindible para una buena organización.

 

El primer día, como siempre, asistimos a la reunión de bien venida, más que nada por el seguro y por si había alguna cosa de interés. Nos apuntamos a la excursión a la isla de Tabarca.

La piscina nos estaba esperando, hacía un buen día, pero en la playa haría fresco seguro.

Después del descanso posterior a la comida decidimos ir a Santa Pola. Era un paseo para volver a visitar una bella localidad.

 

 

 

Vuelta a Guardamar para cenar en un acogedor bar-restaurante en el centro de pueblo.

 

A otro día, una buena jornada de playa. Amaneció genial el día, sin viento y con sol agradable.

 

Después de la comida y el descanso en el hotel y un buen rato de piscina, nos fuimos a Elche, la ciudad de las palmeras.

El día siguiente amaneció con viento. Nos dimos entonces un paseo por el pueblo, por Guardamar.

 

 

La verdad es que es una pasada tener la playa a pie de casa, aunque suponemos que también un riesgo.

Después de comer otro paseo, en este caso por la playa. Playa inmensa.

 

A continuación una excursión, en coche, a las localidades de La Marina y Rojales, muy cerca de Guardamar y urbanizaciones muy bonitas.

La mañana del día 30 se iniciaba con una excursión a la isla de Tabarca.

La organización nos llevó en autobús hasta Santa Pola, la bella localidad portuario. Allí fuimos a ver el castillo medieval muy rehabilitado.

 

En la Plaza del puerto reunión para embarcarnos hacia la isla.

El viaje se reliza en una lancha rápida y tiene una media hora de duración.

Tiene una playa pequeña pero muy bonita.

 Un recorrido por el lugar nos muestra su encanto y su buen gusto.

 

 

 

 

Esta isla es un lugar muy agradable. Acude mucha gente a pasar el día en verano, por lo que pensamos no es una época muy adecuada para disfrutarla, como sí lo es ésta en la que la estamos disfrutando nosotros.

Al medio día estábamos de vuelta. Comimos en el hotel y después de descansar una agradable tarde de playa en un día magnífico.

El Sábado amaneció radiante. Se veía que era finde porque la playa estaba a tope.

 Aprovechamos también la piscina que estaba bastante menos concurrida.

Así que terminando el día nos subimos a la habitación. Había que hacer la maleta y despedirse de una habitación muy agradable.

 

El Domingo amaneció con día nublado. Parecía que el tiempo iba a cambiar radicalmente, pero nosotros ya iniciabamos el regreso. Granada nos esperaba y nosotros teníamos que llegar para ver y oir a Falete. Otro viaje genial.