El Albir, un bello paraje de playa, en la localidad de Alfaz del Pí, perteneciente a la provincia de Alicante.

El viaje comenzó el 3 de Enero. No podía haber mejor comienzo de año. El Hotel elegido era el SUN PALACE ALBIR, un cuatro estrellas magnífico. Situado sobre una colina, en lo alto de una cuesta, un poco molesta sin más, a cinco minutos, al bajar, distante de la playa.

 

Una palmera nos privaba de la vista de la bahía. Una pena, pero la palmera tenía preferencia.

Después de descansar un rato del viaje, bajamos con el coche lanzadera, un magnífico servicio del hotel, a la playa del Albir.

Ya el día no daba para más.

Los primeros sones del nuevo día, y pretendo hacerlo norma en nuestros viajes, los dedico a andar, hacerlo a un buen paso porque ya hay que irse olvidando de aquello de correr como si los años, y los kilos no estuvieran.

Tiene su ventaja el andar, se percibe todo con mayor detalle.

Ésta era nuestra habitación.

El paseo de la mañana me invitó a descubrir la beleza de este paraje.

Un bellísimo amanecer.

Un magnífico paseo denominado "de las estrellas" por su referencia a las múltiples estrellas de cine español.

 

Al mediodía la cerveza, disfrutando de un día soleado que nos acompañará durante toda la semana.

 

La comida, el descanso y un primer paseo por el pueblo de Alfaz. La verdad es que de noche refresca bastante y la humedad se hace sentir.

El Sábado amaneció otro día hermoso. El paseo habitual desde el hotel por el Paseo de las Estrellas, la platja Cap Blanc hasta llegar al puerto de Altea te hace entrar en calor.

Un atractivo mercadillo en Alfaz ocupó parte de nuestra mañana y un poco de sol en las tumbonas de la piscina del hotel.

 

 A comer en las magníficas instalaciones del Hotel y degustar un espléndido buffet.

 

Por la tarde visitamos el pueblo de Callosa, estaban celebrando la cabalgata en medio de un ambiente tenso debido a la violación múltiple que se había producido unos días antes en esa localidad. Efecto simpatía de la manada de Pamplona seguramente y fruto de una justicia paternalista.

 Regreso al hotel y el final de un nuevo día.

Después del paseo hasta Altea y de tomar el desayuno, día de Reyes, roscón y a quién le salio la haba, a mí, por supuesto. Seguro que es signo de fortuna porque el roscón estaba pagado.

Hoy era el día de excursión. El Faro de Alfaz es lugar de visita obligada para todo el que visite la localidad.. Es un lugar de acceso por camino bien firme, unos 6 Km entre la ida y la vuelta, pero con vistas espectaculares y mucho ambiente, la verdad, muy transitado.

 

 

 

 

 

 

 

Después de este magnífico paseo, el resto del día compartido entre paseo por la playa, piscina y tiendas. Mañana nos vamos a Xátiva y algo habrá que preparar.

Magu había oído hablar muy bien de un pueblecito llamado Anna. Nada especial, pero sí, en su entorno, un magníco nacimiento que debe de hacer las delicias de sus vecinos en verano.

Xátiva es una preciosa localidad con un casco histórico increible por lo bonito y lo limpio. Nos alojamos en el centro así que, no pudimos acceder con el coche. Sin problema. Estaban retirando el belén que por lo visto es el más grande, en tamaño de las figuras y construcciones, de España y otros decían de Europa.

 

 

 

Xátiva es una preciosa localidad valenciana llena de encanto.

Tres cosas destacaría aparte de su vitalidad y su limpieza: La Seu, el Castillo y la plaza del Mercado, además de edificios con fachada artística, como la Botica.

 

 

 

El Hotel no estaba mal, muy céntrico, sin recepción las 24 horas, lo que lo hacía un poco incómodo, mal para el acceso con vehículos, tipo albergue, pero coqueto, limpio y aceptable en su relación calidad-precio. 

Estuvimos cenando en el restaurante de un ferrolano, de Cedeira, instalado ya en la Restauración de esta localidad, el Percebeiro, un sitio agradable y que recomendamos.

 Por la mañana viaje de regreso al Albir. Paseo por el mercado y por el Castillo en otro día espléndido y a la hora de comer, ya en nuestro hotel. Estamos teniendo una suerte inmensa con el tiempo.

Paseo por la tarde-noche, cena y al hotel.

Miércoles, día 9, mañana ya nos vamos y las noticias que nos llegan de Granada son de un frío intenso. Hemos decidido entonces que desde aquí el Jueves nos vamos para Velilla.

De momento, por la mañana el paseo habitual. Un trampantojo a la ida.

 Y la belleza real como la naturaleza misma a la vuelta.

Un rato a la recacha de la piscina.

Y un último paseo para hacer algunas compras.

 

 

Dos últimos rincones del hotel, para el recuerdo y fin del viaje.Destino Velilla.