Día 18 de Septiembre. Habíamos repetido, sin causa aparente, tantas veces, que salíamos el día 18 que salimos ese día. Claro que nuestras vacaciones no estaban pensadas para empezar entonces, sino el día 19. Nos dimos cuenta al llegar al primer hotel.

Por suerte se pudo arreglar todo y no se convirtió en contrariedad sino en un día más de viaje.

Nuestro primer destino fue El Escorial. 

 

El imponente monumento, ordenado construir por Felipe II, Panteón Real actualmente, es una joya arquitectónica. Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera fueron sus principales arquitectos.

El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es un complejo que incluye un palacio real, una basílica, un panteón, una biblioteca y un monasterio. Fue construido en el siglo XVI tardando en su construcción apenas veinte años. 

Ocupa una superficie de unos 30.000 metros cuadrados sobre la ladera del monte Abantos, en la  Sierra de Guadarrama.

Su arquitectura marcó el paso del plateresco renacentista al clasicismo desornamentado.

 

Han sido 460 Km hechos de una manera muy tranquila y sin ninguna incidencia.

Un paseo por la ciudad, el mercado, tan significativo en todas las ciudades, las vistas genéricas, pusieron fin a esta primera visita.

Quiso comprar un paraguas gaudiano, por si llovía en algún momento. No tuvo que abrirlo apenas.

 

El Martes salimos hacia Verín.El destino era Cambados pero la distancia ha hecho aconsejable hacer una etapa intermedia. Son 390 Km.  Nos alojaremos en el PARADOR CASTILLO DE MONTERREY.       

El viaje transcurrió plácidamente. Organizamos paradas cada tiempo prudencial, lo que yo entendía que Magu querría ya fumar, y la llegada fue en expectativa. Ibamos subiendo y parecía que estaba dejado de la mano de dios, pero no era así. Hay dos Paradores en menos de tres Km, el primero de estilo moderno, nada especial, y el nuestro una joya. Fantástico el edificio y las vistas excepcionales. Una foto vale más que mil palabras.

 

 

 

 

 

 

 

Nos bajamos al pueblo a comer pulpo. Es una de las especialidades de la localidad. La casa del pulpo, casi enfrente del Ayuntamiento. Todo el mundo nos recomendaba Restaurate Zapatillas, pero no podemos decir nada de él puesto que estaba cerrado. El pulpo bastante bien.

 

 Por la tarde paseo y recorrido por el pueblo.

Al día siguiente nos fuimos a Chaves, localidad portuguesa, bastante próxima. El encanto de pasar a Portugal a comprar toallas, sábanas, etc....se ha perdido.

 Por la tarde, paseando, bajamos al Parador moderno. Puedes utilizar indistintamente las instalaciones de uno u otro. El moderno es un sitio tranquilo, sin pretensiones.

 

 

 

 

 

 espués del paseo se abrió el apetito.

 

 

Esta foto es desde El Candil, un Restaurante bueno y a buen precio. Al fondo, el Castillo de Monterrey.

Despidiéndonos del Parador y de una grata estancia.

 

 

Bellas fotografías desde la terraza de la torre del homenaje.

La torre del homenaje mostraba las señales de los talladores para luego poder cobrar.

Y desde ella los restos calcinados de la ladera del monte vecino que había ardido unos días antes y que obligó a desalojar el Parador.

Impresionante el valle. Justifica la construcción defensiva.

Despedirnos de los personajes que acompañaron nuestra estancia.

 

Y añadir algunos datos para el que tenga ansia de conocimiento.

 

Y dejamos Verín. Nuestro próximo destino, Cambados.

Dentro de las Rías Baixas de Pontevedra se encuentra la villa de Cambados. Está catalogada como conjunto histórico-artístico y merece la pena pasear entre sus callejuelas y sus tres barrios: El barrio señorial de Fefiñans, el barrio administrativo y la zona marinera de Santo Tomé.Su mayor riqueza, a parte del turismo, se encuentra en los viñedos, que hacen de Cambados uno de los mayores productores de vino albariño. 

Nosotros íbamos a para en el hotel Pazo a Capitana. Para mí, sin duda, el núcleo del viaje. El Hotel representativo de Galicia. Un recinto cerrado de unos 20.000 m2 con viñedos, frutales, granja, un horreo precioso y el hotel propiamente dicho, un lugar con un gran encanto.

Nuestra habitación.

 

 

 

 

 

 

 

 

Todas estas fotos están hechas en el recinto del Pazo, lo que da idea de su amplitud y su belleza.

 

 

 

El interior también era sorprendente. Quizás lo más flojo el dormitorio que no era excesivamente grande.

 

Un lento paseo por la finca y ha seguir disfrutando del genial entorno.

 

 

 

 

 

El Pazo tenía unas bodegas de elaboración de vino y orujo. Nos trajimos unas botellas para degustarlo. Nos enseñaron su funcionamiento.

 

 

 

 

Le pregunté a la recepcionista por el Pazo de Ulloa que yo sabía en esta localidad, y cual fue mi sopresa cuandola chica me indicó donde estaba pero además me dio la llave para ir a visitarlo. Algo increible. No había nadie, pero el Pazo está totalmente amueblado y listo para ser disfrutado.

 

 

 

 

 

Magu alucinaba. Estaba asustada. No podía entender que nos hubiesen dado la llave, la verdad es que yo, tampoco, pero bueno, aquí están las pruebas de nuestra visita.

Os muestro un plano del recinto hotelero para que podáis haceros una idea de lo que he tratado de contaros. Este es el Pazo A Capitana.

 

Fuimos a Redondela para visitar la tumba de D. Alejandro Otero, insigne médico gallego que desarrolló su labor profesional en Granada y al que se debe el Sanatorio de la Salud. Tiene una importante calle en nuestra ciudad. Admirado por Magu.

 

Ya por la tarde quedaba un último paseo por esta bonita localidad, disfrutar de su paseo marítimo

 

 

 Recorrer algunos puntos de especial interés.

 

 

 

 Y disfrutar de su excepcional gastronomía.

 

 

 

 

 Al día siguiente nos sorprendieron con un desayuno espectacular. No he disfrutado nunca de un buffet tan variado y de tanta calidad, sobre todo, de productos naturales.

 

 

 A Mónica la recojo aquí porque fue la que nos facilitó la entrada al Pazo de Ulloa además de ser muy agradable.

 Esa mañana había una boda. Sesión fotográfica en un paraje ideal.

 

 

 Esta era "A Capitana".

 Y esta la referencia del lugar. Me gustaría volver.

 Salida hacia Oviedo. El Hotel "La Reconquista" nos esperaba. El viaje trascurrió sin incidencias. Paramos en Villalva a partir la mañana y tomar café.

 El viaje no tuvo incidencias. Llegamos a Oviedo y nos instalamos en el hotel.

 

Muy céntrico, un poco rancio, pero bueno....No hay que olvidar que aquí se alojan los primeros espadas cuando se entregan los premios Príncesa de Asturias.

 

Una ducha y a pasear por Oviedo, una ciudad modelo de limpieza con una calle de las másarras del mundo.

Primero la ducha:

 Luego el paseo por unas calles superlimpias, el parque Campoamor.

 

 

 

 

Y la calle supergüarra.

Oviedo es una ciudad preciosa y espectacularmente limpia.

Al despertar y después de un carísimo café en el Hotel, salimos hacia Suances. Hacía un poco de frío y fue la única vez que nos llovió un poco.

La vista al llegar al Hotel era impresionante.

 El hotel nos decepcionó, una habitación muy estrecha, queriendo los muebles imitar el nuevo estilo vintage, pero desgraciados totalmente. Decidimos reducir en un día la estancia.

 

El exterior era agradable pero pequeño.

 

 

Desde Suances pensábamos ir a Santander. La tita Lourdes era el objeto de nuestra visita. Un serio problema de ella, con ingreso en la UCI incluido, nos imposibilitó verla aunque fuimos a Santander pero dedicamos el día a visitar la ciudad y a recorrer la bahía en un bonito barquito.

Algunas fotos de esta agradable mañana por la bahía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la vuelta a Suances hicimos un recorrido por la localidad. Dicen que en verano es multitudinaria y políglota. Ahora me recordó a Ibiza en invierno, solitaria y triste, aunque se antoja hermosa.

 Lo que no nos decepcionó fue el restaurante Gerardo. Si vas por la zona te lo recomiendo mucho. Un cocido montañés y una cecina de escándalo.

¿Qué te parece?

 

 

 

 

Nuestro destino próximo es Reinosa. No estaba previsto en nuestro viaje, pero al suprimir un día de Suances, pudimos organizarlo, y nos alegramos bastante. Primero porque ganábamos en viaje y reducíamos la distancia a Madrid, segundo, porque pudimos visitar Fontibre, el nacimiento del río Ebro, y tercero, porque conocimos una bonita ciudad.

 

Me gustó mucho el nacimiento del Ebro. Paraje tranquilo y singular.

 

 

 

 

 

 

Un paseo por la ciudad que tiene ser ser una delicia en verano y un tormento en invierno.

 

 

 

 

 

El Hotel San Roque muy digno, céntrico y con un muy buen restaurante.

A la mañana siguiente salida para Madrid, el tiempo volvía a acompañar e hicimos el viaje sin ningún tipo de incidente. Nos íbamos a hospedar en el céntrico Hotel Liabeny, muy céntrico, bueno, pero carillo.

Madrid, como casi siempre, espléndido.

Habíamos quedado para cenar con nuestra sobrina Raquel, su fantástico marido, Jesús, y sus dos pequeños, tan agradables como educados y guapos.

 

 

 

 

Por la mañana visita obligada a la Puerta del Sol.

Sorpresa ante las colas a primera hora en el punto de venta de lotería de Doña Manolita, por eso da tantos premios.

Recorrer la Gran Vía en dirección a la Plaza de España.

Y el acontecimiento del día, la crisis del PSOE en la calle Ferraz.

 

A la vuelta visitamos el Templo de Debod, templo egipcio regalado a España por la ayuda prestada en la construcción de la Gran Presa de Asuán. Este templo quedaría sumergido bajo las aguas, así que, se desmontó, piedra a piedra y se trajo a España en el año 1968. Constituye un hermoso parquepero que, para nada, vale la pena visitar su interior. El exterior es muy agradable.

 

 

 Era un día propio de verano. Nos fuimos andando para visitar el Mercado de San Miguel, lugar de una vitalidad extraordinaria y de gran presencia.

 

 Íbamos caminos de encontrarnos con Enrique. El sobrino de Magu, hijo de María del Mar y Jaime, estudia en Madrid. Lo invitamos a comer y lo vimos con buen apetito.

 

 Después de comer a descansar al hotel, paseo por el centro y a hacer la maleta. Mañana salimos para Granada y cerramos este viaje tan agradable.

Gracias por seguirnos.

 

 

 

 

Día 18 de Septiembre. Habíamos repetido, sin causa aparente, tantas veces, que salíamos el día 18 que salimos ese día. Claro que nuestras vacaciones no estaban pensadas para empezar entonces, sino el día 19. Nos dimos cuenta al llegar al primer hotel.

 

Por suerte se pudo arreglar todo y no se convirtió en contrariedad sino en un día más de viaje.

 

Nuestro primer destino fue El Escorial. 

 

El imponente monumento, ordenado construir por Felipe II, Panteón Real actualmente, es una joya arquitectónica. Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera fueron sus principales arquitectos.

 

El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es un complejo que incluye un palacio real, una basílica, un panteón, una biblioteca y un monasterio. Fue construido en el siglo XVI tardando en su construcción apenas veinte años. 

 

Ocupa una superficie de unos 30.000 metros cuadrados sobre la ladera del monte Abantos, en la  Sierra de Guadarrama.

Su arquitectura marcó el paso del plateresco renacentista al clasicismo desornamentado.

 

Sus pinturas, esculturas, cantorales, pergaminos, ornamentos litúrgicos y demás objetos suntuarios, sacros y áulicos hacen que El Escorial sea también un museo.

Pudimos verlo el mismo Domingo en visita guiada. Las fotografías interiores están prohibidas, pero no en los patios y zonas libres.

 

Era el principal objetivo de nuestro viaje, pero no el único. La cuestión gastronómica hay que tenerla muy en cuenta en esta localidad.

 

Destacamos el Restaurante "Genara", y lo recomendamos.

 

El Hotel Florida, fantástico por su ubicación y muy digno por su contenido, precio adecuado. Muy satisfechos.

Los niños en el patio del recreo, en la Plaza del Escorial, vaya lujo, me recordaban que yo era un ser jubiloso, lejos de ellos, pero añorante.

Despidiéndonos ya de esta magnífica joya, contemplando sus jardines, imitación de los de Sabatini del Palacio Real madrileño.

 

Han sido 460 Km hechos de una manera muy tranquila y sin ninguna incidencia.

Un paseo por la ciudad, el mercado, tan significativo en todas las ciudades, las vistas genéricas, pusieron fin a esta primera visita.

Quiso comprar un paraguas gaudiano, por si llovía en algún momento. No tuvo que abrirlo apenas.

 

El Martes salimos hacia Verín.El destino era Cambados pero la distancia ha hecho aconsejable hacer una etapa intermedia. Son 390 Km.  Nos alojaremos en el PARADOR CASTILLO DE MONTERREY.       

El viaje transcurrió plácidamente. Organizamos paradas cada tiempo prudencial, lo que yo entendía que Magu querría ya fumar, y la llegada fue en expectativa. Ibamos subiendo y parecía que estaba dejado de la mano de dios, pero no era así. Hay dos Paradores en menos de tres Km, el primero de estilo moderno, nada especial, y el nuestro una joya. Fantástico el edificio y las vistas excepcionales. Una foto vale más que mil palabras.

 

 

 

 

 

 

 

  Nos bajamos al pueblo a comer pulpo. Es una de las especialidades de la localidad. La casa del pulpo, casi enfrente del Ayuntamiento. Todo el mundo nos recomendaba Restaurate Zapatillas, pero no podemos decir nada de él puesto que estaba cerrado. El pulpo bastante bien.

 

 Por la tarde paseo y recorrido por el pueblo.

Al día siguiente nos fuimos a Chaves, localidad portuguesa, bastante próxima. El encanto de pasar a Portugal a comprar toallas, sábanas, etc....se ha perdido.

 Por la tarde, paseando, bajamos al Parador moderno. Puedes utilizar indistintamente las instalaciones de uno u otro. El moderno es un sitio tranquilo, sin pretensiones.

 

 

 

 

 

 

Después del paseo se abrió el apetito.

 

 

Esta foto es desde El Candil, un Restaurante bueno y a buen precio. Al fondo, el Castillo de Monterrey.

Despidiéndonos del Parador y de una grata estancia.

 

 

Bellas fotografías desde la terraza de la torre del homenaje.

La torre del homenaje mostraba las señales de los talladores para luego poder cobrar.

Y desde ella los restos calcinados de la ladera del monte vecino que había ardido unos días antes y que obligó a desalojar el Parador.

Impresionante el valle. Justifica la construcción defensiva.

Despedirnos de los personajes que acompañaron nuestra estancia.

 

Y añadir algunos datos para el que tenga ansia de conocimiento.

 

Y dejamos Verín. Nuestro próximo destino, Cambados.

Dentro de las Rías Baixas de Pontevedra se encuentra la villa de Cambados. Está catalogada como conjunto histórico-artístico y merece la pena pasear entre sus callejuelas y sus tres barrios: El barrio señorial de Fefiñans, el barrio administrativo y la zona marinera de Santo Tomé.Su mayor riqueza, a parte del turismo, se encuentra en los viñedos, que hacen de Cambados uno de los mayores productores de vino albariño. 

Nosotros íbamos a para en el hotel Pazo a Capitana. Para mí, sin duda, el núcleo del viaje. El Hotel representativo de Galicia. Un recinto cerrado de unos 20.000 m2 con viñedos, frutales, granja, un horreo precioso y el hotel propiamente dicho, un lugar con un gran encanto.

Nuestra habitación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todas estas fotos están hechas en el recinto del Pazo, lo que da idea de su amplitud y su belleza.

 

 

 

El interior también era sorprendente. Quizás lo más flojo el dormitorio que no era excesivamente grande.

 

Un lento paseo por la finca y ha seguir disfrutando del genial entorno.

 

 

 

 

 

El Pazo tenía unas bodegas de elaboración de vino y orujo. Nos trajimos unas botellas para degustarlo. Nos enseñaron su funcionamiento.

 

 

 

 

 

Le pregunté a la recepcionista por el Pazo de Ulloa que yo sabía en esta localidad, y cual fue mi sopresa cuandola chica me indicó donde estaba pero además me dio la llave para ir a visitarlo. Algo increible. No había nadie, pero el Pazo está totalmente amueblado y listo para ser disfrutado.

 

 

 

 

 

 

 Magu alucinaba. Estaba asustada. No podía entender que nos hubiesen dado la llave, la verdad es que yo, tampoco, pero bueno, aquí están las pruebas de nuestra visita.

Os muestro un plano del recinto hotelero para que podáis haceros una idea de lo que he tratado de contaros. Este es el Pazo A Capitana.

 

Fuimos a Redondela para visitar la tumba de D. Alejandro Otero, insigne médico gallego que desarrolló su labor profesional en Granada y al que se debe el Sanatorio de la Salud. Tiene una importante calle en nuestra ciudad. Admirado por Magu.

 

Ya por la tarde quedaba un último paseo por esta bonita localidad, disfrutar de su paseo marítimo

 

 

 Recorrer algunos puntos de especial interés.

 

 

 

 Y disfrutar de su excepcional gastronomía.

 

 

 

 

 

 Al día siguiente nos sorprendieron con un desayuno espectacular. No he disfrutado nunca de un buffet tan variado y de tanta calidad, sobre todo, de productos naturales.

 

 

 A Mónica la recojo aquí porque fue la que nos facilitó la entrada al Pazo de Ulloa además de ser muy agradable.

 Esa mañana había una boda. Sesión fotográfica en un paraje ideal.

 

 

 Esta era "A Capitana".

 Y esta la referencia del lugar. Me gustaría volver.

 

Salida hacia Oviedo. El Hotel "La Reconquista" nos esperaba. El viaje trascurrió sin incidencias. Paramos en Villalva a partir la mañana y tomar café.

 

El viaje no tuvo incidencias. Llegamos a Oviedo y nos instalamos en el hotel.

 

Muy céntrico, un poco rancio, pero bueno....No hay que olvidar que aquí se alojan los primeros espadas cuando se entregan los premios Príncesa de Asturias.

 

Una ducha y a pasear por Oviedo, una ciudad modelo de limpieza con una calle de las másarras del mundo.

Primero la ducha:

 Luego el paseo por unas calles superlimpias, el parque Campoamor.

 

 

 

 

Y la calle supergüarra.

Oviedo es una ciudad preciosa y espectacularmente limpia.

Al despertar y después de un carísimo café en el Hotel, salimos hacia Suances. Hacía un poco de frío y fue la única vez que nos llovió un poco.

La vista al llegar al Hotel era impresionante.

 El hotel nos decepcionó, una habitación muy estrecha, queriendo los muebles imitar el nuevo estilo vintage, pero desgraciados totalmente. Decidimos reducir en un día la estancia.

 

El exterior era agradable pero pequeño.

 

 

Desde Suances pensábamos ir a Santander. La tita Lourdes era el objeto de nuestra visita. Un serio problema de ella, con ingreso en la UCI incluido, nos imposibilitó verla aunque fuimos a Santander pero dedicamos el día a visitar la ciudad y a recorrer la bahía en un bonito barquito.

Algunas fotos de esta agradable mañana por la bahía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la vuelta a Suances hicimos un recorrido por la localidad. Dicen que en verano es multitudinaria y políglota. Ahora me recordó a Ibiza en invierno, solitaria y triste, aunque se antoja hermosa.

 Lo que no nos decepcionó fue el restaurante Gerardo. Si vas por la zona te lo recomiendo mucho. Un cocido montañés y una cecina de escándalo.

¿Qué te parece?

 

 

 

 

Nuestro destino próximo es Reinosa. No estaba previsto en nuestro viaje, pero al suprimir un día de Suances, pudimos organizarlo, y nos alegramos bastante. Primero porque ganábamos en viaje y reducíamos la distancia a Madrid, segundo, porque pudimos visitar Fontibre, el nacimiento del río Ebro, y tercero, porque conocimos una bonita ciudad.

 

Me gustó mucho el nacimiento del Ebro. Paraje tranquilo y singular.

 

 

 

 

 

 

Un paseo por la ciudad que tiene ser ser una delicia en verano y un tormento en invierno.

 

 

 

 

 

El Hotel San Roque muy digno, céntrico y con un muy buen restaurante.

A la mañana siguiente salida para Madrid, el tiempo volvía a acompañar e hicimos el viaje sin ningún tipo de incidente. Nos íbamos a hospedar en el céntrico Hotel Liabeny, muy céntrico, bueno, pero carillo.

Madrid, como casi siempre, espléndido.

Habíamos quedado para cenar con nuestra sobrina Raquel, su fantástico marido, Jesús, y sus dos pequeños, tan agradables como educados y guapos.

 

 

 

 

Por la mañana visita obligada a la Puerta del Sol.

Sorpresa ante las colas a primera hora en el punto de venta de lotería de Doña Manolita, por eso da tantos premios.

Recorrer la Gran Vía en dirección a la Plaza de España.

Y el acontecimiento del día, la crisis del PSOE en la calle Ferraz.

 

A la vuelta visitamos el Templo de Debod, templo egipcio regalado a España por la ayuda prestada en la construcción de la Gran Presa de Asuán. Este templo quedaría sumergido bajo las aguas, así que, se desmontó, piedra a piedra y se trajo a España en el año 1968. Constituye un hermoso parquepero que, para nada, vale la pena visitar su interior. El exterior es muy agradable.

 

 

 Era un día propio de verano. Nos fuimos andando para visitar el Mercado de San Miguel, lugar de una vitalidad extraordinaria y de gran presencia.

 

 Íbamos caminos de encontrarnos con Enrique. El sobrino de Magu, hijo de María del Mar y Jaime, estudia en Madrid. Lo invitamos a comer y lo vimos con buen apetito.

 

 Después de comer a descansar al hotel, paseo por el centro y a hacer la maleta. Mañana salimos para Granada y cerramos este viaje tan agradable.

Gracias por seguirnos.