Martes,día 12, destino, Fuengirola, una localidad costera de la provincia de Málaga, con algo más de 75.000 habitantes, y que forma parte de ese eje que componen Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola, Marbella y Estepona. Uno de los ejes turísticos más importantes de España.

Apenas dos horas de coche conduciendo de manera relajada, como se hace cuando se va a descansar. La música o el locutor de radio va acompañando nuestra conversación en tanto llegamos a nuestro destino, el hotel Gardenia Park de Fuengirola. 

 

Antes de la comida nos habíamos alojado. Una habitación amplia y soleada con espléndidas vistas.

Descanso y un paseo hasta el Ayuntamiento, para un primer contacto. Una cena a base de tapeo y a esperar al día siguiente.

El Miércoles fue un genial día de playa.Día de veraniega primavera. Nos fuímos a las hamacas y estuvimos en ellas durante toda la mañana.

Daban ganas de bañarse, de hecho, algún refrescón, sí que hubo. La comida en el hotel, descanso, paseo intenso y noche de futbol.

 

El Jueves otro magnífico día de playa. Nos reservaban las hamacas y hacia allí nos fuímos. Los primeros baños de sol deben tomarse con precaución y  las cremas con factor de protección alto. Almuerzo y vuelta a la playa y a media tarde al hotel, ducha, ligero descanso y nos fuímos en tren a Fuengirola.

 

 

El Hotel está en Torreblanca, a dos paradas de tren del nucleo urbano. Paseo por la localidad y regreso en taxi para cenar de tapeo y regreso a la casita.

El Viernes nos sorprendió otro espléndido día, así que, el mismo plan. Nos fuimos a la playa después de desayunar. La lectura en la hamaca y el paseo por la playa geniales.

Por la tarde nos fuimos otra vez a Fuengirola. Cogimos el tren y dimos un bonito paseo.

 

Los artistas de playa siguen estando presentes.

Ya es Sábado, el tiempo, aún haciendo un buen día, parece empezar a estropearse. Nos bajamos a la playa, pero pronto nos tenemos que subir al hotel. Comida, siesta y a tomar el sol en la terraza de la habitación pues el día se había recuperado. A media tarde nos fuimos para Málaga. Cogimos en tren que nos dejó al filo de la calle Lario. Allí nos esperaba Rubén. Cenamos,creo que esta vez se han colado en nuestro restaurante habitual, y me cabrea. Volvemos a Torreblanca en tren después de despedirnos de Rubén.

El Domingo me levanté regular. Me fui a correr pero no me encontraba nada bien. El día no era malo, pero algunas nubes iban apareciendo por el horizonte. Después de desayunar tenía escalofríos, diarrea, sin vomitar pero con ganas. Magu recuperó su actividad anterior y se decidió por intervenir. Fue a comprar antibiótico, la fiebre había aparecido, y otras medicinas. Me pasé el día en cama, durmiendo, con una sensaciíon de cansancio tremenda y bajando a comer apenas lo imprescindible.

El Lunes mejoraba el cuerpo pero no el día, así que un paseo por la mañana por el casco urbano, tomar el sol en la terraza por la tarde y otro largo paseo antes de cenar.

La Martes el día amaneció nuevamente nublado y por primera vez cogimos el coche. Nos fuimos a Puerto Banús. Hacía un montón de años que no aparecía por allí. 

 

 

 

 Pero hay algunos aspectos en donde también se nota la crisis, por ejemplo en algunos modelos de coches que allí nunca tenían cabida.

 Un paseo por la calle principal en donde todo sigue como lo dejamos.

 

 

 Y de vuelta al hotel lloviendo ahora a mares. Cena y a dormir. Ahora se está poniendo Magu mala.

El Miércoles decidimos, ante el mal tiempo, irnos para Granada. En lugar de salir mañana por la mañana, lo haremos esta tarde. Pasaremos por Málaga para ver a los peques y llevarle estas zapatillas que acabamos de comprar en este paseo matutino.

Cuando llegamos acababan de salir del Colegio. Así que apenas un rato con ellos en los columpios, darles un puña do de besos y despedirnos hasta otra ocasión.

 

El viaje terminó plácidamente y ahora a deshacer las maletas. Fin de otro período de descanso. Descansar de estar descansado. Una experiencia de descanso.