Después de la visita a Huéscar, ya comentada, se presentaba el finde. Chary y Koke tenían visita. Nosotros decidimos alargar psicológicamente el fin de semana. Parecía que el tiempo iba a acompañar y así fue. El Nerja Club prolongaba su oferta y decidimos aprovecharla. Viernes para Nerja. Sábado en Nerja, al solecito, día genial y por la tarde para casa. El finde seguía y parecía que había sido más largo. El Lunes, inexorable, estaba ahí. Cincuenta días en la cuenta atrás.