El calendario que utilizamos en España para medir el tiempo es el más extendido del mundo,pero no el único. Nuestro calendario se rige por el movimiento del Sol y toma como punto de partida, o año cero, el nacimiento de Cristo. Algunos calendarios de otras culturas, en cambio, se rigen por la Luna (con meses de 28 días) y toman como punto de partida otras fechas míticas. El hebreo, por ejemplo, parte de la hipotética fecha de la creación del mundo según la Biblia, por lo que calendario supera al nuestro en unos 2000 años. El islámico, por su parte, arranca en el momento en el que Mahoma empezó a predicar. Y el chino depende de la Luna y de sus 12 signos, que representan a los 12 animales míticos que escucharon por primera vez las enseñanzas de Buda.