Parece que el tiempo no avanza y lo que ocurre es que nos va devorando sin que seamos capaces de percibirlo. Pasa a una velocidad de vertigo.

Parecía que el mes de Agosto estaba en la eternidad cuando Marta y David nos anunciaron su boda.

Hoy se atraviesa un evento importante y ya la boda se percibe como tremendamente próxima.

Acudimos al lugar de la celebración para la degustación y puesta en ensayo de la ceremonia de Agosto.

 

Acudimos los novios, los padre de David, Chary y nosotros, y fuimos comentando familiarmente las impresiones de lo que Virginio nos iba comentando.