Rubén se muestra muy tranquilo en sus visitas. Seguramente el poso vivido entre nosotros se le active. Normalmente cuando viene lo hace durante todo el día. Come, siestéa, merienda y ya después de todos los cambios de impresiones que nos ponen al tanto unos de otros, se va.

Nos gusta que venga y a él le gusta pasar el día con nosotros.

Tenemos pendiente el ventilador para dentro de muy poco.