Ayer nos visitaron Koke y Aytor, acompañados de su padre y de su tía Marta. La verdad es que su vitalidad llena de energía la casa, es como una inyección de fortaleza que se extiende por todos los rincones. Luego viene encontrar las cosas que no aparecen. Ayer por ejemplo, el calzador que usa el abuelo y que ellos utilizaban de palanca, apareció escondido en el mueble del radiador. Un entretenimiento que nos llena de alegría.

Cuando llegaron lo hicieron alegres,con sus gorros pasamontañas del lobo que en algún momento anterior, en Madrid, se lo puso su abuelo.

 

 Inundaron la casa con su alegría y hoy los juguetes preferido fueron las linternas y el calzador, mientras su padre y la tita Marta curioseaban en el Ordenador.

 

 

 

Decidieron también desarrollar su vena médica observando las amigdalas de Magu o curando la pupa del abuelo.

 

 Claro que tampoco podían olvidar arreglar las averías a las que tan aficionado es Koke.

 

y llega la hora de la cena, un buen plato de jamón y el bibe, por qué gusta tanto el bibe...?

 

Y es digno de observar como han conseguido que Aytor se ponga el respirador, como si fuera una "trompeta". Aquí la puedes observar en detalle:

 

PINCHA AQUÍ.- La trompeta de Aytor

 

 

  Pues ya les decimos adiós....hasta la próxima.