LA BUENA SUERTE.

Fernando Trías de Bes y Álex Rovira Celma.

Hace mucho tiempo, en un Reino lejano, Merlín convocó a todos los caballeros del lugar y les dijo. “En siete noches, el Trébol mágico de cuatro hojas, el trébol que proporciona suerte ilimitada al que lo posee, nacerá en algún lugar del Bosque Encantado”.

            ¿Quién aceptará el reto de ir al Bosque Encantado en busca del trébol Mágico?.

            Con esta frase comienza la leyenda de La Buena Suerte, un libro inspirador y extraordinariamente positivo: una fábula mediante la cual se desvelan las claves de la Buena Suerte y la prosperidad tanto para la vida como para los negocios.

         La suerte sonríe a quien el destino caprichosamente escoge.

            ¿Conoces la diferencia entre la suerte y la Buena Suerte, con mayúsculas?

            Las personas que aprenden y asumen la diferencia entre la suerte y la Buena Suerte han obtenido excelentes resultados.

            Esa suerte no depende de uno, por eso tampoco dura demasiado. La suerte a secas, no depende de ti. La Buena Suerte, sólo depende de ti.

             LA SUERTE NO DURA DEMASIADO TIEMPO, PORQUE NO DEPENDE DE TI. LA BUENA SUERTE LA CREA UNO MISMO, POR ESO DURA SIEMPRE.

            Ante la dificultad de la empresa, la mayoría abandonan. 

            MUCHOS SON LOS QUE QUIEREN TENER BUENA SUERTE, PERO POCOS LOS QUE DECIDEN IR A POR ELLA.

            PARA QUE LA BUENA SUERTE LLEGUE, ES CONVENIENTE CREAR NUEVAS CIRCUNSTANCIAS.

            Esperar la suerte le deprimía.

            La vida te devuelve lo que das. Los problemas de los demás son a menudo la mitad de tus soluciones. Si compartes, siempre ganas más.

            Regar era lo que tenía que hacer después de arar y abonar la tierra. Hacía lo que tenía que hacer.

            Eres impaciente como la mayoría de los humanos. Deberías ser como los árboles, que tenemos mucha paciencia.

            Cortar las ramas viejas, liberarse de lo que ya no sirve, es siempre un impulso para la vida del árbol y de lo que le rodea. Actuar y no postergar las cosas que debía realizar. Cuanto más sabía acerca de cómo crear las condiciones para que naciera, menos le preocupaba si el suyo sería el lugar elegido por el trébol para crecer. 

            CREAR CIRCUNSTANCIAS REQUIERE DAR UN PRIMER PASO....¡DALO HOY!

            Lo peor era que estaba convencido de que él no tendría suerte en la vida. Un rasgo curioso de las personas que piensan que no tienen suerte. Buscan otras personas que les confirmen su forma de ver la vida. Ser víctima no le gusta a nadie, pero exime, aparentemente y solo aparentemente, de toda responsabilidad de la desgracia. Pensar en el fracaso de SID le tranquilizaba, le consolaba, incluso le alegraba. “Si no hay trébol mágico para mí, tampoco lo habrá para él.

            Se trataba de descubrir si faltaba algo aparentemente innecesario, pero que fuera imprescindible.

            La perspectiva, la distancia, tener el horizonte en la vista siempre da ideas útiles e inesperadas.

            Los elementos claves solamente se descubren en los pequeños detalles. Cuando todo pareciera hecho y no quedara más por hacer, si uno mantenía la actitud adecuada, si se estaba dispuesto a saber si faltaba algo más por hacer, siempre se encontraban pistas.

 

            A LOS QUE SOLO CREEN EN EL AZAR, CREAR CIRCUNSTANCIAS LES RESULTA ABSURDO. A LOS QUE SE DEDICAN A CREAR CIRCUNSTANCIAS, EL AZAR NO LES  PREOCUPA.

            Cuando una persona ya no tiene fe en que puede crear Buena Suerte, lo que hace es comprársela al primero que se la ofrece. El que espera encontrar suerte cree que es algo fácil y que no requiere trabajo.

            Lo verdaderamente importante era no perder la fe en la propia empresa.

 

            CUANDO YA HAYAS CREADO TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS, TEN PACIENCIA, NO ABANDONES. PARA QUE LA BUENA SUERTE LLEGUE, CONFÍA.

              De pronto ocurrió algo inesperado. Comenzaron a llover semillas de tréboles de cuatro hojas. Llovían en todas partes. Al cabo de pocos minutos, dejaron de llover. Millares de ellas murieron en el suelo gastado, duro y pedregoso. Todas, excepto unas decenas de ellas que fueron a parar a una pequeña extensión de tierra fresca y fértil, en la que lucía el sol y refrescaba la sombra, en la que había agua abundante y que estaba libre de piedras.

            Los Tréboles Mágicos nacieron porque creaste las condiciones adecuadas para ello. Cualquiera que hubiese hecho lo mismo hubiera creado Buena Suerte. La Buena Suerte está siempre ahí. El problema es que casi todo el mundo cree que no es necesario hacer nada. Contrariamente a lo que muchos creen, la Buena Suerte no es algo que pase a pocos que no hacen nada. La Buena Suerte es aquello que nos puede pasar a todos, si hacemos algo.

            Había suficientes Tréboles Mágicos, también para ti. Pero te abandonaste a ti mismo: no creíste en ti. Esperaste que los demás te regalaran sus suerte.

            Si uno crea circunstancias puede generar tanta Buena Suerte como quiera. TU DECIDISTE SER LA CAUSA DE TU BUENA SUERTE.

            LA BUENA SUERTE SOLAMENTE DEPENDE DE TI.

            No podía guardar ese secreto solamente para sí, porque la Buena Suerte es para compartirla.

            EL CUENTO DE LA BUENA SUERTE....NUNCA LLEGA A TUS MANOS POR CASUALIDAD.

Creo muchísimo en la suerte y descubro que cuanto más trabajo, más suerte tengo. (Stephen Leacock). 

Un optimista ve la oportunidad en toda calamidad; un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad. (Winston Churchill).